ENTREVISTA
Rubén Cortada: «Mi vida privada es una tontería comparada con mi trabajo».
Hombre casado, médico y hasta con un hijo… Y Rubén Cortada empeñado en no arrojar un poco más de luz sobre su pasado. “Estoy aquí porque he trabajado mucho, he pasado horas y noches sin dormir y el dinero que no tenía lo he invertido en esto. No he llegado a ‘El Príncipe’ vendiendo mi vida”, asegura el cubano quien, en menos de un año, se ha convertido en el sex symbol y en el actor más buscado por los papparazzi. Mañana mismo comienza el rodaje de la segunda temporada de la serie de Mediaset y tendrá que raparse el pelo. Seguirá igual de guapo o más, aunque ese es un tema que también le incomoda. De hecho, cuenta que de pequeño, las niñas ya le cantaban una canción en el patio del colegio. Prefiere ir de incógnito, algo casi imposible cuando ya en Cuba le paran para preguntarle si es él a quien ven en Internet -que así se ve ‘El Príncipe en la isla-. Aquí se le atribuyen novias. Hasta su propia representante Kalia Garzón, lo que él califica de “surrealista”. Lo bueno del éxito, que su familia ya sabe lo que desata su hijo pródigo. Su padre, que era un ídolo para él, “ahora es mi mayor fan”.